¡A quitar ‘telarañas’!

* Publicado en El Norte el 8 de septiembre del 2016

La zona metropolitana de la Ciudad es prácticamente una “telaraña” de anuncios, postes y cables, tal como lo ha publicado EL NORTE en varias ocasiones, la más reciente el domingo pasado.

Con el exceso de cableado aéreo, se proyecta una imagen tercermundista, y esta “telaraña” se convierte en un serio peligro en caso de fuertes vientos y lluvias, sin contar en los riesgos latentes para la salud.

¿Qué hacen las instituciones involucradas? Digamos que mientras su balance de resultados se mantenga en números negros, ignorarán por completo las consecuencias negativas.

Uno de los principales responsables de este nudo riesgoso salta a la vista: la Comisión Federal de Electricidad.

Profesan tener como misión prestar el servicio público de energía eléctrica con un compromiso con el desarrollo del País, pero ¡vaya manera de hacerlo! Heredándole kilómetros de cableado, escondiendo sus bellezas naturales como la Sierra Madre y creando un peligro a los habitantes de la Ciudad, mayormente sus peatones.

Un ejemplo reciente: hace un par de semanas salí temprano a correr. No tuve más opción que ir por un carril de Lázaro Cárdenas entre automóviles y autobuses. Me fue imposible correr en una banqueta obstaculizada por postes de la CFE cada tantos pasos.

El claro retroceso urbanístico y riesgo para los ciudadanos, en este caso es un “logro” para la CFE, pues la renta de sus postes le representa un ingreso. Lo dicho: si sus números son negros y no rojos, lo demás no importa, al menos por ahora.

Lo mismo sucede con las empresas privadas de telefonía, comunicación y televisión. Mientras puedan ahorrarse unos pesos al poner sus líneas aéreas y no subterráneas, lo seguirán haciendo.

Qué importa si pasan por encima del urbanismo de la Ciudad. Qué importa si generan peligro. Qué importa si abusan del espacio público para vender su producto.

Parece que afear la Ciudad es consigna general: si bien los cables le competen a la CFE y las varias empresas, en cuestión de anuncios en espacios públicos el municipio es el principal responsable de su proliferación desorganizada y desmedida.

Por un lado, tienen lineamientos laxos en cuanto a la publicidad exterior u optan por no hacer cumplir los reglamentos.

Por otro, ¡el propio municipio se ha vuelto promotor de los mismos espacios!, al asignar cientos de miles de pesos a publicidad propia en panorámicos y mupis.

Explotan la “gran innovación” de usar puentes y estaciones de camión para anuncios y aprovechan su nula inspección de cableado aéreo que le otorga miles de postes para colgar sus pendones.

Al final, qué importa si sepultamos a Monterrey entre anuncios y cables, lo importante es dar a conocer las acciones que se realizan u obtener ingresos por la renta de los mismos, para “mejorar la calidad de vida” de sus habitantes.

Pero qué mejor manera de aportar a la mejora de la calidad de vida que erradicando los cables y la publicidad exterior. Como se aprecia en la página sincables.mx, se puede percibir el efecto inmediato que tendría un Monterrey sin cables ni anuncios.

No se necesitan desfiles de globos, mochilas gratis, millones de pesos gastados en campañas publicitarias o en apps sospechosas para enderezar sistemas para ayudar a mejorar la calidad de vida.

Solamente quitar cables y anuncios.

Al hacer eso, modernizas la ciudad, generas plusvalía. Le das una mejor estética que enmarca y exalta la belleza de nuestras montañas; mejoras la movilidad (en especial para aquellos con discapacidad que recorren un laberinto de banquetas estrechas con múltiples obstáculos), creas una ciudad más atractiva para el turismo y la inversión, se reducen accidentes, riesgos de radiación, apagones, entre muchos otros factores.

No es que falten recursos: falta voluntad para hacerlo. Chicago la tuvo. Madrid la tuvo. ¡Hasta Oaxaca y Mérida la han tenido!

No aprovechamos el “Alex” para replicar el esfuerzo de Nueva York, que utilizó un desastre natural para enterrar el cableado ¡hace 127 años!

Y tampoco le reclamamos a las instituciones que se benefician de esta situación.

Pidámosles que respeten a nuestra urbe. Que exalten la belleza natural de nuestras montañas. Que pongan los cables debajo de la Ciudad y no la Ciudad debajo de los cables.

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Eugenio Garza

Buscando un mejor México.

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