*Publicado en El Norte el 26 de mayo del 2009
Como se ha podido observar, y de alguna manera anticipar, las campañas de los candidatos, especialmente las de quienes buscan la Gubernatura y alcaldías, giran en torno a dos temas centrales: la seguridad y el empleo.
Sabido es que hoy en día existen incontables problemas en nuestra sociedad que deben ser atendidos con carácter perentorio; entre ellos se cuentan los dos mencionados, pero también hay asuntos que, aunque parecieran ser lejanos, deben ser tema de atención inmediata, ya que son difícilmente reversibles.
Uno de estos problemas es el deterioro medioambiental, una problemática que ha sido casi sistemáticamente subestimada e ignorada tanto a nivel global como en las esferas nacional y local, pese a que ya se ha demostrado la posibilidad de un porvenir catastrófico para el planeta.
Desde el primer minuto en que el IFE permitió a los candidatos hacer campaña, el tema de seguridad se hizo notar: por ejemplo, Fernando Larrazabal prometió una delegación policiaca mientras que Abel Guerra y Fernando Elizondo prometieron más seguridad en colonias que sufren de pandillerismo. El tema es constante en sus discursos.
No obstante, hasta el día de hoy, ningún candidato (quizá con la excepción de Tatiana Clouthier) ha tomado la problemática del medio ambiente como una propuesta seria, dándole la misma importancia que al empleo y la seguridad; sólo la han mencionado como un tema más para atraer a los ambientalistas, sin ofrecer en realidad propuesta concreta alguna para desarrollar una verdadera sociedad sustentable.
Quizás esto se debe a que ni la sociedad ni el Gobierno estamos conscientes de las reales consecuencias de su desatención. Y lo haríamos si nos percatáramos que en el 2008 hubo más muertos en todo México por asuntos que tienen que ver más con la calidad del aire que con el narcotráfico.
Esta mala calidad del aire trae por consecuencia el incremento en el número de enfermedades respiratorias, vasculares y cardiacas, entre ellas el enfisema pulmonar, el asma y el cáncer bronquial. Estos males causaron, según la Organización Mundial de la Salud, la muerte de más de 7 mil 300 mexicanos en el 2008, mientras que el narcotráfico cobró 5 mil 376 muertes, según el Procurador General de la República, Eduardo Medina Mora.
El área metropolitana de Monterrey ya fue declarada el año pasado la ciudad o metrópolis más contaminada de México en imecas por partículas menores a 10 micras, y es común ver que el Sistema Integral de Monitoreo Ambiental (SIMA) detecte más de 100 imecas en el ambiente cuando lo sano es tenerlos por debajo de 50.
¿Por qué no se hace algo al respecto? El ex vicepresidente de Estados Unidos y activo ambientalista, Al Gore, recientemente mencionó que la crisis medioambiental es el reto de la presente generación.
El también Premio Nobel de la Paz ha dicho que el país que logre abanderar las acciones para solucionar este problema, y que lo demuestre con ejemplo y resultados, será de gran influencia y liderazgo mundial.
Nuevo León y los municipios metropolitanos cuentan con la capacidad para ser pioneros en diferentes niveles en materia ecológica y de sustentabilidad.
Esta época de campañas es el momento indicado para que la sociedad demande de los candidatos no sólo propuestas, sino acciones inmediatas.
Con esto se podrá poner el ejemplo a nivel nacional, despertando acciones en demás entidades y ayudando a que México sea un auténtico líder mundial en este tema.