*Publicado en El Norte el 5 de julio del 2009
Siempre he sido partidario de la idea de que antes de realizar una acción debemos de definir claramente la razón de por qué buscamos realizarla. Esto nos ayuda a mantenernos firmes en nuestros objetivos y sobre todo en nuestros ideales y principios. Hoy nos toca votar y, como en toda otra acción, debemos de entender por qué debemos de realizarla, en especial cuando se han tenido campañas masivas a favor de la abstención del voto.
¿Por qué votar? ¿Para qué votar? Son preguntas que seguramente se han escuchado en los últimos meses y que se seguirán planteando en el resto del día y, aunque gente parezca tener muy en claro que debe de ir a votar, siempre es bueno preguntárselas, crear una reflexión y darse cuenta de la verdadera importancia que tiene el sufragio.
Estas preguntas me las hice a mí mismo, tratando de buscar la verdadera razón de por qué iré hoy a la casilla. Después de varias semanas de pensarle, llegue a la conclusión de que México necesita de nuestro voto para poder lograr la modernización y el progreso que todos buscamos.
Tres razones principales encontré de por qué el voto es tan requerido por nuestro país y por qué le pido a usted que vaya a sufragar hoy. Aquí se las comparto.
1) México requiere y necesita de excelentes ciudadanos. El 23 de abril, el Presidente Calderón reconoció que “no hay buenos gobiernos si no hay buenos ciudadanos, que participen, que opinen, que no se dejen engañar, que exijan cuentas claras, que exijan responsabilidad, que exijan compromiso”.
Para poder alcanzar el México que todos anhelamos se requiere de ciudadanos que cumplan con sus responsabilidades cívicas y, especialmente, que participen en las decisiones que les competen, como lo son las elecciones.
Felipe Calderón también declaró que “el día que tengamos mejor ciudadanía vamos a tener mejor política; el día que tengamos mejores ciudadanos, vamos a tener también mejores políticos”. Por ello debemos de inculcar en nosotros y en nuestros familiares los valores cívicos, para poder anhelar un mejor futuro.
2) La democracia no viene hecha, sino que se trabaja. Los grandes politólogos contemporáneos y expertos en los estudios democráticos, como lo son Robert Dahl y Samuel Huntington, coinciden en que hay dos variables esenciales para la existencia de una democracia: la participación y la inclusión de los ciudadanos y diferentes agrupaciones u organizaciones.
En el transcurso de las últimas décadas se han realizado grandes esfuerzos en nuestro país para lograr una consolidación democrática donde estas dos dimensiones estén presentes, pero todos los esfuerzos serán en vano sin la participación y el apoyo de la ciudadanía.
Hoy, 5 de julio, tenemos que salir a votar para hacer valer nuestra opinión, mostrar nuestras preferencias y nuestras actitudes hacia el Gobierno actual, ejercitando así la democracia en nuestro país. Con nuestro voto lograremos que la ciudadanía se acerque más a la política y no dejaremos que otras personas decidan por nosotros. Con nuestro voto le diremos NO a la partidocracia y SÍ a la democracia y a nuestras decisiones como sociedad.
3) Con el voto no sólo decidimos el futuro del País sino también el nuestro. Gran parte de nuestras vidas se rige por quienes nos gobiernan y sus decisiones, por ello debemos de elegir hoy a nuestros gobernantes que creamos que mejor pueden aportar al desarrollo del País y de nuestras vidas.
Si buscamos seguridad, tranquilidad, empleo, mejor calidad de vida, votemos hoy por quienes creamos que nos lo puedan ofrecer. Con el voto defendemos nuestros ideales y luchamos por ellos, por eso no hay que dejar que una pequeña parte de la sociedad decida y actúe por nosotros. Hazte contar, actúa, vota y construye tu propio futuro.
Salgamos a votar porque se necesitan buenos ciudadanos que ejerciten a la democracia. Sufragar es un acto que trae consigo largas consecuencias, porque con la premisa de votar buscando un mejor mañana, contribuimos a tener un mejor gobierno, lo cual nos lleva a buscar una vida mejor. De nosotros depende el futuro de nuestro país, construyamos aquel que anhelamos al depositar nuestras opiniones en las urnas.
Coincido con el Presidente Calderón cuando asegura que “El día en que, en México, el cumplimiento de las responsabilidades cívicas sea igualmente vigoroso que la exigencia de los derechos, ese día nuestro país será protagonista de transformaciones fundamentales”.
Sal, vota y transforma México.