*Publicado en El Norte el 20 de marzo de 2018
La semana pasada, expertos rebotaron ideas sobre cómo potencializar las ciudades en un Foro de la OCDE, en la Ciudad de México.
Ésta es una discusión que deberíamos tener con nuestros candidatos a Alcaldes en las próximas campañas y en debates electorales, entre otros los que seguramente organizará EL NORTE.
En el citado encuentro hablan del impulso a la infraestructura para el desarrollo de los municipios, entes que esta organización considera piezas rectoras en los países.
Según la OCDE, las zonas urbanas acumulan más de la mitad de los habitantes en los países integrantes del organismo. Y más importante: el 50 por ciento de la producción y empleo están en sus áreas metropolitanas.
En las discusiones del Foro, se posiciona al municipio -y por ende a los Alcaldes- como el engrane que puede potencializar las economías. Las ciudades son capaces de organizarse para atraer mano de obra joven y altamente calificada, centrada en la innovación y el emprendedurismo.
Que busquen ser geográficamente globales, atrayendo y desarrollando oficinas centrales de grandes empresas importantes. Que apoyen a las universidades para que realicen investigación de alto nivel, cuyo resultado sean aplicaciones directas en la Ciudad y patentes que permitan una mayor complejidad de su industria. Esto para que, a su vez, se impulse el desarrollo de ramas complementarias.
Nuestros candidatos a Alcaldes deberían centrar su discusión en cómo crear una ciudad global, atractiva para vivir e invertir. Qué incentivos ofrecer, qué industrias buscar, cómo posicionar la marca de su ciudad en el mundo, y qué apoyos dar al talento joven e innovador.
Pero todo indica que, teniendo en el ring a personajes como “Pato” Zambrano, Adalberto Madero, Iván Garza y el propio Adrián de la Garza, la discusión de la capital de Nuevo León se centrará en otros temas.
¿Por qué lo digo? Repasemos algunos de los asuntos que el municipio no logra atender y que ha reportado EL NORTE en los últimos días.
El municipio permite que la chatarra abunde en la Ciudad, según vimos en una nota en la Sección Local. Automóviles abandonados lucen con decenas de multas en parabrisas, apoyados en blocks y tapados con mantas de campañas políticas.
El municipio no puede siquiera mantener sus áreas verdes. Marcelo Segovia, Secretario de Servicios Públicos de Monterrey, anunció la contratación de empresas externas para su cuidado con un costo de 69 millones de pesos.
Argumenta no contar con personal suficiente en la Secretaría, en la cual sí hubo aumento en el renglón de salarios en un 12 por ciento. No hay ahorro y las áreas verdes son deficientes.
El municipio va en contra de sus propias promesas. Permite la instalación de un megamupi en Venustiano Carranza quitando la escasa banqueta que hay. Esto a pesar de que el Alcalde prometió dar reversa a un contrato otorgado en este tema por Margarita Arellanes sin aprobación del Cabildo.
Los Alcaldes no deben sólo resolver el problema del bacheo, luminarias, recolección de basura, áreas verdes, contaminación visual, entre otros.
Ésos son servicios públicos que no deberían ni siquiera venderse como logros de una administración municipal, pues son llanamente un derecho ciudadano. No representa innovación alguna, ni le aportan mayor dinamismo al desarrollo de la Ciudad.
Debemos empujar la discusión de nuestros candidatos a lograr más que eso. A realmente potencializar los municipios.
Monterrey y su área metropolitana cuentan con grandes oportunidades para estar dentro de las ciudades más exitosas de la OCDE: empresas multinacionales, las mejores universidades de América Latina, población joven y un posicionamiento geográfico envidiable ante su cercanía con el mercado más grande del mundo.
Sin embargo, mientras otras ciudades se reinventan y nos rebasan -como Guadalajara, que la OCDE cita como caso de éxito en la creación de una “Ciudad Creativa Digital”- nosotros estamos reviviendo al moribundo ¡con una hebilla!