Publicado en WHITEPAPER el 12 de diciembre de 2022
Estamos en época de cenas y posadas navideñas. En donde se sirve el tequila y el vino, y tarde que temprano salen en la conversación dos temas, que no pueden faltar: la política y el fútbol.
Fiel a la costumbre, eso sucedió en una cena el lunes pasado. Tocamos los problemas que nos aquejan: la inseguridad, el agua, la movilidad, la contaminación, la educación, entre otros. Encontramos entre todos los problemas un común denominador, el gobierno.
El gobierno es aquel ente etéreo compuesto por gente ajena a nosotros que elección tras elección termina por decepcionarnos. Que no atienden los problemas de raíz porque no se ven, que deciden ignorar sus promesas y postularse para presidente. Nos llenan de eventos donde anuncian obras que no se concluyen o terminan por estar mal hechas.
Parecía que se había llegado a una conclusión unánime en la mesa con la que todos nos sentíamos cómodos. Habíamos encontrado el enemigo y el responsable de lo que vivimos.
Hasta que una persona disidió y propuso el ejemplo del futbol, inmediato volvimos a quejarnos recordando la eliminación en Qatar. Finalmente, nos ofreció una reflexión interesante: “les voy a hacer una pregunta ¿quién maneja el futbol? No es ni el PAN, ni el PRI, ni Morena son los empresarios.”
Whitepaper publicó en julio quiénes son los propietarios del fútbol en México — una lista en la que figuran Televisa, Grupo, CEMEX, FEMSA, Grupo Omnilife y Grupo Caliente. Varios de ellos son corporaciones multinacionales. Organizaciones que concentran lo mejor del talento empresarial, recursos, visión global entre muchos otros factores que, según nuestro análisis, arreglarían los temas que los políticos han agravado.
Estas empresas han manejado el fútbol y sus resultados son mediocres. En noventa años de mundiales hemos calificado solamente en una ocasión al famoso quinto partido, en 1986 (en donde fuimos anfitriones).
La conclusión es una carencia de responsabilidad y de asumir los problemas de todos como nuestros.
Se recordó y se puso como ejemplo a Don Roberto Garza Sada, no por su rol en la fundación de empresas que hoy componen Grupo Alfa sino por su liderazgo en la creación de Agua y Drenaje de Monterrey.
En la década de los 50’s, la iniciativa privada comprendió la problemática del agua. La ciudad crecería exponencialmente y con ello su industria. No habría agua que alcance. Don Roberto Garza Sada y un grupo de industriales decidieron ir con el presidente. No para exponerle el problema, sino para pedirle que les permitiera tomarlo como suyo.
Lo convencieron de ejercer un decreto presidencial para crear la Comisión Agua Potable de Monterrey y darles la facultad de administrarla. Por años, le dedicaron su tiempo, esfuerzo y dinero para asegurarse que dicha institución logre su propósito.
Desde entonces un grupo de personas siguió con ese esfuerzo en forma desinteresada, enfrentando el reto del abastecimiento del agua en Monterrey… hasta que dejamos de hacerlo.
Al menos con la visión de largo plazo con la que nació. Una solución de 70 años y cuyos resultados los disfrutarían las generaciones por venir.
Así que en esta época que celebremos con amigos y familia, planteemos también la pregunta si es hora de actuar como Don Roberto, adoptando los problemas públicos como nuestros o seguir un simple espectador culpando al gobierno – y a las televisoras- de los temas que nos aquejan.
De nosotros depende como juguemos nuestro quinto partido.