*Publicado en EL NORTE el 11 de mayo de 2017
Hace algunos días, al llegar a casa me encontré con dos de mis hijas discutiendo por tener una misma muñeca.
Intenté mediar entre ellas. Busqué que la compartieran teniéndola cada quien un rato. No funcionó. Opté por que jugaran juntas y sólo agravé el problema.
Desesperado, tome una decisión de autoridad. La tomé para yo mismo decidir qué hacer con ella, cosa que no resultó nada bien, pues ambas adoptaron una postura de conciliación mutua para hacerme frente común.
Continue reading Transporte: sí hay de otra